De a poco comienzan a escucharse cada vez más voces que
pronostican el estallido de la burbuja de la Inteligencia Artificial. Yo no
creo que sea una burbuja, pero sí creo que el mercado fue más rápido que la
tecnología, y que las expectativas no serán cumplidas tomando como parámetro las
ganancias. Tal como paso con Internet. Como aquella vez, no se entienden muchos
de los proyectos que prometen el uso de la IA, o bien los resultados que
proponen no tienen una aplicación práctica clara.
Para entender mejor esta situación podemos recurrir, cuando
no, a Los Simpsons. La serie trata el tema de la burbuja de internet en su capítulo
“Estoy furioso”, de la temporada 13 y estrenado el 28 de abril de 2002.
Una empresa busca a Bart para llevar su caricatura Papa
Enojadado a internet. El se alegra sin entender bien y celebra porque su
caricatura estará junto al sitio de internet de unas galletas. Cuando llega a
la compañía “BetterthanTV.com” (20 años después, los streams siguen luchando
por ser mejores que la TV) acompañado de su representante Lisa. Se encuentra
con un lugar muy descontracturado que cuenta con un aro de basket, un tejo de
mesa, un metegol y un arcade. Una situación que recuerda al video de una
empleada de Globant al cual le adjudica gran responsabilidad en la posterior
caída en la cotización de la acción.
Un ejecutuvo propone a Bart producir la caricatura de papa
enojado online. Como no le pueden pagar un sueldo, le ofrecen acciones de la compañía
a cambio de los derechos. Ante la consulta de Lisa sobre cómo obtiene ingresos
la compañía, el ejecutivo le pregunta cuantas acciones pondrán fin a esa
conversación. Y así los niños Simpsons se hacen con 2.000.000 de acciones de la
compañía. La situación no es mejor para quien hará la voz de papa enojado, a
quien prometen pagarle dentro de 10 años.
Esperando 5 minutos mientras el video se sube a la red, Bart
se entretiene tomando mas acciones de la compañía de un rollo que nos recuerda
al papel higiénico. El éxito es total, al punto de que papa enojado es la
página no pornográfica número 1 de internet.
Luego de un tiempo, el niño Simpsons visita las oficinas de
BetterthanTV.com para avisar que tengan paciencia, que ya se vienen nuevos
episodios de Papa enojado. Al llegar se encuentra con una imagen desoladora: una
empresa de mudanza se está llevado todos los juegos y la oficina esta vacía. Ante la consulta, el empleado de Repso Depot
le dice que la compañía quebró como todas las de internet. La burbuja se
rompió. El ejecutivo le avisa que están en bancarrota. Las acciones valen $0.
¿Cuántos es 52.000.000 a $0 cada una? El sueño termino.
Menos de 15 años después el mercado se encontró con otra
burbuja: la inmobiliaria. Y aca es imposible no nombrar a The Big Short,
película basada en hechos reales sobre la historia de Michael Burry y otros
inversores que apostaron contra el mercado inmobiliario estadounidense, uno de
los, hasta ese momento, más sólidos en el mundo. Y ganaron. Acá los dejo. La
complejidad de tema exede mis conocimientos técnicos. Pero yo se lo que les
digo. Vean la película.